El Ministerio de Educación lanzó el 20 de noviembre de 2008 un ambicioso plan para reducir el abandono escolar temprano a la mitad en 2012. Este programa cuenta para 2009 con una dotación económica de 121 millones de euros y se está desarrollando junto a las comunidades autónomas.
El Plan incluye medidas destinadas a los estudiantes, a los jóvenes que han abandonado los estudios, a los profesores, las familias, los empresarios y sindicatos, y las corporaciones locales.
El reparto de los 121 millones que el Ministerio destina en 2009 para el impulso de estas medidas se acordará en la Conferencia Sectorial de Educación, que reúne al Ministerio de Educación y a los representantes de las comunidades autónomas.
Para hacer el seguimiento de este plan se ha constituido la Mesa Permanente sobre Abandono Escolar Temprano, integrada por representantes del Ministerio y de las comunidades autónomas. La Mesa también podrá proponer actuaciones.
En la mayor parte de los casos, los jóvenes que forman parte del indicador de abandono en su momento no consiguieron la titulación obligatoria, por lo que tienen muy difícil volver al sistema educativo. Por eso, muchas de las medidas propuestas se dirigen a evitar que los jóvenes dejen de estudiar sin haber conseguido ningún título y, a su vez, para permitir la vuelta al sistema educativo de jóvenes sin titulación.
Las medidas estás orientadas a:
- Aumentar la oferta de plazas de Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI, dirigidos a que mayores de 16 que no tienen la ESO aprendan una profesión en lugar de abandonar) al menos hasta 80.000 plazas cada curso, para que se conviertan en oferta ordinaria de todos los institutos. Mediante la realización de módulos adicionales los PCPI permiten obtener el título de ESO y, de esta manera, posibilitan la reinserción en el sistema educativo.
- Aumentar la oferta de enseñanzas de formación profesional de grado medio, de artes plásticas y diseño y de enseñanzas deportivas, para satisfacer completamente la demanda de estos estudios.
- Desarrollar el artículo 41 de la LOE, que establece la posibilidad de realizar pruebas de acceso para permitir que un alumno de PCPI sin título de ESO pueda matricularse en FP de Grado Medio o que un titulado en FP de Grado Medio pueda acceder a la FP Superior.
- Promover el reconocimiento del aprendizaje no formal. Las administraciones competentes deberán establecer evaluaciones que permitan el reconocimiento de este tipo de aprendizajes en la población adulta.
- Impulsar los programas de refuerzo como los PROA. También se pondrán en marcha medidas destinadas a que los jóvenes de entre 16 y 22 años puedan recibir clases de refuerzo y extraordinarias para obtener el título de ESO en el menor tiempo posible.
- Extender la orientación a los jóvenes, tanto los que están en centros escolares como los que han abandonado ya sus estudios. Por ello se extenderán y reforzarán los departamentos de orientación, con el fin de asesorar a los estudiantes en las decisiones que pueden adoptar en las etapas postobligatorias.
- Promover servicios de orientación y seguimiento para los jóvenes que abandonaron el sistema educativo sin ninguna cualificación. El objetivo es brindarles más información sobre las distintas posibilidades formativas y las vías para reincorporarse al sistema educativo.
- Desarrollar programas de formación del profesorado sobre técnicas de aprovechamiento del potencial de los alumnos, así como técnicas de diagnóstico precoz de las dificultades, atención educativa y seguimiento de estudiantes en riesgo de abandono educativo temprano.
- Crear recursos de apoyo para docentes y otros profesionales que intervienen en la atención educativa de estudiantes con bajo rendimiento y con mayor potencial de riesgo de abandono escolar temprano.
- Fomentar la asistencia de los padres a las reuniones con los profesores de sus hijos, algo fundamental para un correcto seguimiento y apoyo por parte de la familia a la labor desarrollada en el centro educativo.
- Crear los centros de apoyo familiar o "escuelas de padres", que fomenten una mayor implicación y seguimiento en la educación de los hijos, así como la colaboración de las administraciones con las asociaciones de padres y madres. Las nuevas tecnologías, como Internet o los mensajes de móvil, deben ayudar a fomentar la comunicación entre sus colegios y las familias.
- Promover la oferta de formación a distancia y semipresencial.
- Aprovechar los recursos que ofrece el sistema educativo, como los centros de educación de adultos, para promover alternativas destinadas específicamente a jóvenes que abandonaron sin ninguna cualificación y que quieren acceder a las titulaciones de Educación Secundaria Obligatoria o Post-obligatoria. Es lo que se conoce como "Escuelas de Segunda Oportunidad", en otros países europeos.
- Establecer los mecanismos para ofrecer a los alumnos que abandonan sin acabar la ESO la posibilidad de recibir un informe del grado de adquisición de las competencias básicas, con el objetivo de que tengan una certificación de la formación recibida que les facilite el reingreso a los estudios si en el futuro cambian su decisión.
- Implicar a los agentes sociales para fomentar una cultura educativo-laboral que prime, al menos, la posesión del título de ESO o una cualificación profesional inicial en el acceso de los jóvenes al empleo.